Cómo es una primera sesión de psicología
La primera sesión con un psicólogo siempre inquieta. Te cuento qué te vas a encontrar y cómo es mi forma de hacer terapia, para que sea breve, efectiva y con resultados duraderos.
La primera sesión
Solemos empezar con unos 5 minutos para conocer tu situación y tu contexto: tu edad, con quién vives, si estudias o trabajas, si tienes hijos… Tú también puedes preguntarme las dudas que te surjan, sobre todo si nunca has ido al psicólogo.
Después entramos a hablar del problema que te ha traído y de cómo podemos afrontarlo.
De la primera sesión ya te vas a llevar un poco más de bienestar y algunos recursos para afrontar el problema. Con mis propuestas puedes probar, elegir y comprobar qué te funciona. Por eso, si es posible, me gusta dejar 15 días entre sesiones: así da tiempo a que surjan las situaciones necesarias.
Mi forma de hacer terapia
Los médicos tienen como herramienta las medicinas. La de los psicólogos es la forma de preguntar, de ayudarte a percibir mejor las situaciones, las técnicas y la forma de acompañar.
Sin tests
Son útiles para hacer informes, pero la mayoría de las personas no los necesitan. Es mucho más informativo que me expliques el problema con tus propias palabras.
Sin repasar toda tu vida
No hago una recogida previa de toda tu historia, salvo que lo desees o sea necesario. Hablamos de las experiencias relacionadas con tu problema.
Enseñar a pescar
Prefiero ayudarte a desarrollar recursos y técnicas para que puedas manejar, por ejemplo, la ansiedad cuando yo no esté contigo, y ganes autonomía.
Tu implicación cuenta
Si sales de la sesión y sigues haciendo lo mismo, obtendrás más de lo mismo. Con solo prestar atención a cómo haces lo que haces, el problema empieza a cambiar.
Trabajo en equipo
Tú pones tu conocimiento de ti, tu experiencia y tus vivencias; yo, mis conocimientos, técnicas y experiencia, y una mirada más neutral.
A tu medida
La terapia se adapta a ti y a tu problema. No es lo mismo una terapia familiar que un problema de pareja o de ansiedad.
La psicología positiva facilita la resolución de los problemas
Trabajo con una orientación de psicología positiva: no nos centramos solo en el problema, sino que a la vez desarrollamos un estado de bienestar, cómo estarás cuando ya lo hayas resuelto. Dedicamos tiempo a crear ese objetivo deseado.
Lo hacemos así porque, cuando nos centramos solo en eliminar algo no deseado, provocamos resistencias, como indica la Teoría Paradójica del Cambio. Es más fácil resolver el problema cuando creamos una alternativa de bienestar incompatible con él.
Ajustamos la terapia a ti en cada sesión
He ido ampliando mi formación con distintas terapias, todas con reconocimiento oficial, para poder elegir la mejor opción en cada caso. Tampoco es lo mismo trabajar con una persona más intelectual que con una más emocional o instintiva.
Sea cual sea la técnica, del propio proceso obtendrás más recursos, más autoapoyo, confianza en ti y coherencia. Con ello mejora tu autoestima y, en consecuencia, tu salud.
Pruébalo en una sesión, sin compromiso
Te vas a casa, lo pruebas, lo piensas y vuelves si decides que quieres seguir.