¿Te has sentido a veces estancada?

¿Sientes que llevas una sensación toda la vida y no sin poder reconocer cómo se llama?

Hay sensaciones y emociones que por empatía hemos copiado de nuestros padres cuando éramos muy pequeños, quizás menos de 3 años, y que nos resulta muy difícil soltar porque nos hemos identificado con ellas.

Este método permite trabajar con esas sensaciones.

No es adecuado para una terapia continuada porque centra demasiado la atención al grupo en detrimento de la individualidad de la persona.

Es sobretodo una intervención puntual para momentos de estancamiento.

CF facilita la comprensión de las relaciones en nuestra familia y de lo que sentimos.

Mediante esta técnica, podemos construir la imagen interna de nuestra percepción de familia y de nuestras sensaciones.

Se puede trabajar a nivel grupal con la ayuda de un grupo de personas que colaboran y ejercen de representantes de nuestros familiares y de la persona que constela. Pueden expresar libremente lo que sienten, mientras uno mismo se posiciona aparte como observador del conjunto.

Yo trabajo a nivel individual con hojas de papel que ocupan el lugar de los representantes. En este caso, y a medida que la persona constelada va comprendiendo más su sistema familiar, va corrigiendo el primer esquema de forma instintiva. Se guía por lo que siente y se dirige hacia el bienestar de toda la familia.

¿Qué hace fracasar una relación una y otra vez?

Hay unas reglas que organizan, dan orden y funcionalidad a los sistemas familiares:

La primera ley indica que todos los parientes forman parte de la familia, tanto los vivos como los fallecidos y los excluidos. Un abuelo no deja de serlo por haber fallecido ya. Un antiguo novio recordado de la abuela puede condicionar todo el sistema.

La segunda ley pone orden en el sistema. Reconoce a cada uno su posición y el tipo de relación que tiene con los demás. También reconoce la prioridad de una nueva familia, la jerarquía entre padres e hijos, y la relación de igualdad entre amigos, hermanos, en la pareja,…

De esta manera percibimos el grado de responsabilidad que tiene uno en función de su relación con otro, evitando las cargas que no le pertenecen y recuperando la fuerza interna que le corresponde.

Por ejemplo , hijos que tienden a ocupar la posición de un padre o una madre ausente.

La tercera ley atiende a cómo se realiza el dar y tomar según el tipo de relación que hay. Por ejemplo, una relación de pareja requiere para que funcione que ambos den y tomen del otro al 50%, mientras que en la relación entre padres e hijos el amor es incondicional.

No existe una única imagen para un sistema familiar. Cada miembro de la familia tiene una representación diferente en función de su percepción, su lugar , su experiencia.

En cualquier caso, permite ver el caos y poner orden en la representación interna de la familia y en las sensaciones que se llevan, quizás toda la vida, arrastrando. Pone orden en el fluir del amor, de la emoción en la familia.

Me sigue sorprendiendo en cada trabajo que hacemos la capacidad que tienen las personas para reconocer lo que hay y guiarse hacia un mayor orden y bienestar cuando confían en lo que sienten.

Esa capacidad interna nos permite reconocer que es lo que mejor funciona en un sistema familiar y reordenar el sistema.

La comprensión permite soltar la resignación.

Abrir el chat
¡Hola! ¿En qué te puedo ayudar?...
Puedes conectar conmigo a través del WhatsApp